Cultura Incas

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Cultura de Bolivia
 
 

Danzas

 

INCAS

Los Incas data de épocas de conquista, ubica el Imperio de los Incas en la región Andina del Perú, quedando como testimonio de esas épocas en las páginas de la historia de tradición o el folklore.

El Runasimi era el idioma principal de la cultura Inca al que también se daba el nombre de quechua. Tahuantinsuyo es el nombre que se dio al Imperio Inca y que quería decir, Tahua=cuatro y Suyu = interpretase como región o, como rumbo, con referencia a los cuatro puntos cardinales.

Estos cuatro suyos representaban el país de los Incas, que se extendía entre los paralelos 3 de latitud Norte y 36 latitud Sur, hasta la frontera ecuatoriana - colombiana y el rio Bio Bio o Maula en Chile; por el occidente tenía como limite el océano pacifico; por el oriente, los valles de Chuquisaca y Norte Argentino.

El arte desplegado por este imperio en las esculturas líricas, las cerámicas y el arte textil, marchó pareja a la conquista de los emperadores Cusqueños.

Esta danza evoca la grandeza de la raza y la Cultura quechua, con un sistema de vida que todos añoran, expresando los antecedentes de la conquista española.

Existe gran habilidad teatral para ver el pasado y hacer conocer lo que fue el incario, en una viva expresión de reafirmaciones de los que fue nuestra raza.

Los historiadores de Bolivia mencionan como “Wanka” el relato hecho en dos lenguas aymará y quechua (los incas eran un pueblo quechua).

A través de esa manifestación teatral se conocen detalles sobre la trascendencia del imperio, el valor de la civilización incaica y repercusión del Cusco, Población fundada por los monarcas Manco Cápac y Mama Ocllo, de quienes nació la descendencia monárquica y reconocida por el increíble desarrollo. La Danza Andina, en efecto, conserva sui generis fidelidad en la descripción del acontecimiento de la conquista: Incomprensión en el dialogo muerte de Atahuallpa y triunfo de Pizarro en España, maldición del europeo y un mensaje mesiánico y de rebeldía del pueblo derrotado.

Los Incas no tuvieron escritura propia, ésta es la causa de que las fuentes fueron escritas por sacerdotes, encomenderos y conquistadores.

La voz y el habla eran pues el único medio para que esta “visión des vaincus” pasara de generación en generación.

Wachtel sugiere que el hecho de la conquista es una agresión y que produjo un trauma en la mentalidad colectiva. Este trauma supervive en la Danza de los Incas porque se reinterpreta el violento hecho como una forma de aculturación o de lucha contra la opresión que desde el lado indígena—significo el alejamiento de los dioses tutelares y la apocatástasis.

Sin embargo la pervivencia de las costumbres de los pueblos aborígenes fueron aumentando en el transcurso de los años. Cuando los conquistadores llegaron a tierras precolombinas hallaron, sin duda, civilización en organizaciones indígenas, ya que sean las ubicadas en el trópico los valles o en el altiplano.

En el caso de los pueblos andinos — incluidos Bolivia y Perú, la historia de ambas naciones es una muestra de la alta cultura Inca, quechua y aymará, esta última con una antigüedad mayor.

Esos hechos y otros dieron mestizaje de los pueblos entre la imitación y la parodia surgieron expresiones de la cultura en el Nuevo Mundo, tendentes a enriquecer el folklore de los pueblos milenarios y lo llegado en el siglo XVI a estas tierras, no solo transportaron la cultura Europea, sino las supersticiones, enfermedades como falsedades, angurria y muerte.

Por todas estas circunstancias, el coloniaje mezcló las tradiciones indígenas con las costumbres europeas.

Los tiempos son de la historia, resultado de las coyunturas y el ascenso de la movilización de masas. Subsiste en el implícito — sin embargo — la consecuencia de otro pachacuti, pachacuti que según el mito — sugiere una transformación y no un simple cambio.


Danza


La comparsa de los Incas se disfrazan de animales totémicos, principalmente cóndores y también un lucifer, dos satanaces y diablillos.

Atahuallpa, portando el “corichambi”, Huáscar, doce Incas; Pizarro, Almagro, El Cura Valverde y soldados españoles bailan majestuosamente vestidos con todo el boato imaginable. Cantando en quechua al son de una música de tonos melancólicos cierran el cortejo de las ñustas, que luego se verá representación del cautiverio y muerte de Atahuallpa no obstante la sincera protesta de amistad de paz y cuantioso rescate en oro y plata que el emperador quechua ofreciera al aventurero europeo.

Vestimenta

La vestimenta consiste en: Pecheras y permiles de la ropa de los soberanos quechuas, capas franqueadas a plan de hilo de milán y piedras talladas, calzan abarcas, adornadas con monedas de oro y relucen como espejos. Otros calzan botas peninsulares, las ñustas envueltas en topacos (llicllas y aguayos de vicuñas) y así mismo, en sus trajes se reproducen figuras que tienen significado ideográfico como las efigies del Sol y de la Luna, de los animales típicamente americanos, y las máscaras de los diablos rememorando los mitos y fastos incásicos.

 
 
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